Integramos cámaras con seguimiento, microfonía, pantallas y códec en un solo sistema, para que la reunión remota empiece con un botón y se escuche completa.


Una sala de videoconferencia para empresas es un espacio donde cámara, micrófonos, pantalla y códec trabajan como un solo sistema y se conectan con un botón a Teams, Zoom o Meet. La plataforma la pone su empresa; la sala la diseñamos, programamos y mantenemos nosotros en Bogotá, Medellín y el resto de Colombia.
La confusión más común es tratar la plataforma y la sala como si fueran lo mismo. Teams, Zoom y Meet son software y se contratan por licencia; la sala es la infraestructura que hace que ese software funcione para ocho o para veinte personas a la vez. Comprar más licencias no arregla una sala donde no se escucha al fondo.
El problema que resolvemos es de integración, no de compra de equipos. En muchas empresas ya hay cámara, televisor y un par de micrófonos, pero cada cosa se enciende por separado y nadie recuerda qué cable va en cuál entrada. Los primeros minutos de cada reunión se van en conectar y probar.
Una sala integrada responde a una sola orden. Al pulsar el botón de reunión se enciende la pantalla, se abre la sesión en la plataforma de la empresa, se activan los micrófonos y la cámara entra en modo de seguimiento. Al terminar, la sala se apaga sola.
Esta página cubre la solución completa: qué incluye, cómo se elige según el tamaño de la sala, cómo la entregamos y qué cubrimos en Bogotá y Medellín. Si ya sabe qué necesita, puede ir directo a los sistemas de videoconferencia para empresas, a las salas de videoconferencia con Cisco y Poly o a la videoconferencia con Crestron.
El número de puestos decide la cámara y la microfonía; el resto se ajusta alrededor de esas dos. Estas tres configuraciones cubren la mayoría de las salas corporativas que integramos.
Salas pequeñas, de 2 a 6 puestos. Una barra de video todo en uno resuelve el espacio: cámara gran angular y micrófono en el mismo equipo, conectada por un cable al computador o al códec. No necesita microfonía distribuida ni procesamiento de audio aparte.
Salas medianas, de 6 a 14 puestos. Aquí entra la cámara PTZ con encuadre automático, más micrófonos de mesa o de techo y un DSP que cancela el eco y nivela las voces. Es el punto donde la sala deja de funcionar con equipos de escritorio.
Salas grandes, de directorio o en U, de más de 14 puestos. Cámara con seguimiento del orador, arreglo de micrófonos de techo, procesamiento de audio por zonas y, con frecuencia, dos pantallas: una para los participantes remotos y otra para el contenido.
La acústica pesa tanto como el número de puestos. Una sala con vidrio en dos paredes y piso duro necesita tratamiento antes de sumar equipos, porque la reverberación se le devuelve al micrófono y ningún procesador la elimina del todo.
En una reunión híbrida el criterio de diseño cambia de lugar. La referencia deja de ser quien está sentado en la sala y pasa a ser quien está conectado, que no puede acercarse al micrófono ni pedir que giren la cámara.
Tres decisiones marcan la diferencia. La microfonía debe cubrir la mesa completa y no solo el centro; la cámara debe encuadrar por audio o por detección de persona; y el contenido compartido debe viajar como fuente propia, no como una toma de la pantalla de la sala.
La red también cuenta. El video en alta resolución sobre Wi-Fi exige puntos de acceso dimensionados y prioridad de tráfico para audio y video; sin eso aparecen cortes y retardo que ningún equipo de la sala compensa.
Cuando la sala híbrida es además la de junta directiva, la videoconferencia se integra con la iluminación, las cortinas y la proyección bajo un mismo control. Esa es la solución que llamamos salas de juntas inteligentes.
Si los participantes remotos piden repetir lo que dijo alguien lejos del micrófono, la microfonía es insuficiente para el tamaño de la mesa. Sumar volumen no lo corrige: lo corrige cubrir la mesa completa.
Sin encuadre automático ni seguimiento del orador, quien está conectado no distingue quién habla y pierde el hilo de la discusión. En reuniones de decisión eso cuesta acuerdos, no solo comodidad.
Conectar el computador, elegir la fuente y probar el audio antes de cada sesión indica que la sala no tiene un flujo definido ni un control único.
Cuando la reunión depende del portátil de quien la convocó, cualquier cambio de agenda o de anfitrión deja la sala inutilizable.
Si el soporte tiene que subir a la sala por cada incidencia, el sistema no está en red y no permite diagnóstico remoto ni monitoreo del estado de los equipos.

Cámaras PTZ —giran, se inclinan y hacen zoom— que encuadran a quien habla sin que nadie las opere. Trabajamos referencias de Crestron, Sony y Laia, elegidas por el tamaño de la sala y la distancia a la mesa.
Micrófonos de mesa, de techo o en arreglo, dimensionados por número de puestos. En salas con vidrio o techo alto se combinan con tratamiento acústico, porque el eco no se corrige comprando más micrófonos. Marca de referencia: Shure.
Un procesador digital de señal cancela el eco, elimina el retorno y nivela las voces para que el participante remoto escuche a todos al mismo volumen. Es la diferencia entre oír la sala y entender lo que se dice en ella.
El códec es el equipo que comprime y envía el audio y el video de la sala hacia la reunión. Integramos sistemas unificados de Cisco, Poly y Crestron, y también esquemas donde el computador de la sala cumple esa función.
Una o dos pantallas según el uso: la primera para ver a los participantes remotos y la segunda para el contenido compartido. El tamaño se dimensiona por distancia de visión, no por el ancho de la pared disponible.
El usuario comparte su pantalla desde su propio equipo, sin cambiar de cable ni de puerto y sin instalar nada en la sala. Trabajamos Mersive Solstice, del que somos distribuidor en Colombia.
Un panel táctil inicia la reunión en la plataforma que su empresa ya usa, selecciona la fuente, activa los micrófonos y apaga la sala al terminar. No cambiamos la plataforma corporativa: la sala se adapta a ella.


Salas de reunión de empresas privadas grandes y multinacionales que trabajan en modo híbrido en Bogotá y Medellín.

Cuando la videoconferencia va junto con iluminación, cortinas y proyección bajo un mismo control.

Videoconferencia y transmisión en auditorios con proyección de gran formato y audio profesional.

Cámaras con seguimiento y microfonía para clases híbridas y capacitación a distancia en universidades y colegios.

Estudiamos el alcance de cada plataforma para combinar solo lo que su sala necesita. Crestron Master Gold, la certificación CTS de AVIXA y Crestron Service Provider sostienen un equipo que sabe qué integrar y qué dejar por fuera.
Programamos el arranque de la reunión con un botón y el apagado automático al cerrar la sala. Reutilizamos los equipos en buen estado que usted ya tiene: la sostenibilidad empieza por no reemplazar lo que todavía funciona. Pertenecemos al programa de Sostenibilidad de AVIXA.
Premio AV Awards Americas 2025, en la categoría de proyectos de entornos de aprendizaje, y CALA Awards 2024.
Diseño, programación, instalación, capacitación y postventa con un mismo interlocutor. No hay un proveedor para los equipos, otro para la programación y un tercero para el soporte.
Las fotografías de esta sección corresponden a salas de reunión que integramos en sedes corporativas y académicas en Colombia: cámaras, microfonía, pantallas y control operando como un solo sistema.
Entre los proyectos que ya publicamos en casos de éxito está Procolombia, con salas y espacios institucionales que incluyen sistemas de presentación y videoconferencia. También integramos ambientes corporativos de reunión y capacitación técnica para el laboratorio farmacéutico Pfizer.

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Nuestra sede principal está en Bogotá, en la Calle 42 #27A-45, oficina 403, y tenemos oficina en Medellín. Atendemos proyectos en toda Colombia: donde hay aliados técnicos certificados el montaje se ejecuta con ellos bajo nuestra supervisión, y donde no los hay desplazamos personal propio.
La primera conversación es una asesoría técnica. Revisamos su sala, cuántas personas la usan, qué plataforma de conferencia prefiere y qué equipos existentes se pueden reutilizar.
Con eso preparamos una propuesta económica detallada, con alcance, planos AV, cronograma de instalación y modelo de postventa.
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